martes, 1 de abril de 2008

SiEnDo...

Tal parece que mi persona se presenta y representa ajena y distinta a mis deseos ante los demás; parece que lo que soy, que la imagen que de mi se construyen, esa imagen proyectada o esa ilusión imaginada es despiadada e incontrolada, alejados de la verdad me construyen, tenido en la oscura apariencia de lo visible.

No soy sujeto de compromiso, soy sujeto de pláticas y de ilusiones, de cariños y sinsabores, de lagrimas y elucubraciones... Pues el reto parece difícil, porque salvarme no pueden, porque aprehendeme les es ajeno, vencerme les falta, pérfidos sofistas, si supieran que vencido me han tenido.

Ser consecuente con lo que me piden habré de ser…. No me creen enamorado, enamorado no he de ser; comprometido me les escapo, del compromiso me escaparé; perdido me tienen, encontrarme perdido será lo que haré; en el amor a sus ojos no estoy, del amor, por mis ojos, no estaré.

Frío, fuerte, brillante, huidizo, duro, inamovible, controlador, insufrible, rígido… nada de eso es verdad constante mas mentira inconstante es… si acaso fuese así, ahora nada habría escrito y nada de ellos existiría… más constato sus mentiras con estás líneas ahora ya escritas.

lunes, 21 de enero de 2008

DiScUrSo...

Es en verdad cierto que cuando alguien habla con conocimiento su voz parece triste, y acaso lo sea; el conocimiento ya de nosotros mismos o de nuestro entorno, nos entristece dado que no es como queremos o soñamos o imaginamos, ese conocimiento ha de volvernos amargados sino encontramos en él la verdad. La verdad es conocimiento pero no todo conocimiento es verdad.

Muchas cosas dices (digo) acerca de la plenitud y lo vacío, pero la verdad escapa a esos argumentos, me encuentro ahora ante argumentos que no me parecen verdaderos pero que si guardan conocimiento… No es que la gente te llene, es que tú llenas de la gente, no somos propiedad de nadie y nadie es propiedad de nosotros; en todo caso y cito a Ciorán “si en algún momento has estado triste sin motivo alguno, puede ser que hayas estado triste toda tu vida”… si te descubres un hombre triste, se estoico y enfrenta tu destino, encuentra en tu naturaleza la felicidad que es propia.

No busques en los demás tu felicidad, se feliz con los demás pero no a pesar de ellos, uno es completo, uno es feliz…pues acaso ¿esperas encontrar a alguien con quien bailar bajo la lluvia? Aprende primero a bailar tú solo bajo la lluvia y seguramente alguien se unirá a ti… no es cosa de día y noche, es cosa de saber la verdad de uno mismo…

La Soledad está siempre, aprende a vivir con ella, disfrútala, enamórala, vívela, saboréala, cántale, llórale, porque ella siempre estará y si en algún momento encuentras a alguien, y si en algún momento parece que tu eterna novia se ha por fin marchado, celébrala y hónrala haciendo con esa persona advenediza lo que aprendiste a hacer con tu Soledad… vívela, llórala, enamórala…

La vida sólo da a cuenta gotas cuando tu le das a la vida a cuenta gotas, no pidas más de lo que das, no des más de lo que pidas… pues la vida es sabia y es justa, es verdadera y verídica… no lamentes las medidas pues en el simple hecho de medir te estas lamentando…

De deseos el hombre puede vivir, pero nunca será feliz… no desées, has…

domingo, 9 de diciembre de 2007

... Sueños...

-Sabía que podrías llegar en cualquier momento.

-Gracias por esperarme.

Primero augurio. “y me vi ausente por años incontables, en un viaje al mundo por caminos no conocidos o quizá no recordados; triste aventura que me enfrento a la bestia pervertida, el Leviatán hobbesiano en triste figura policíaca; mi acompañante en el viaje perdido y extraviado lo dejé...”

Segundo augurio. “y gatos y perros renacían de mi mano al darles de comer; se convulsionaban como si el mismo alimento tragado fuera la vida invadiéndolos de repente”

Tercer augurio. “y encontrado me encuentro ante mi madre, sus ojos cansados me hablan, mi boca seca responde”

No entiendo, como no he entendido muchas cosas, sobradas cosas a lo largo de mi vida, que es lo que sucede en mi interior, mi alba se desborda en múltiples señales que atrapo pero no obtengo; son mis sueños finales los que, mostrando sobrada emotividad, me han despertado de las pocas horas de sueño que he podido tener.

Personas de siempre y de no tan siempre, de sangre y de nada, me abordan, me apelan y repelan, confundirme me han hecho con diálogos místicos. Frases que no entiendo, inexpresables, cargadas de tanto sentimiento que me separan del mismo sueño del cual son hijas; ¡en verdad mi alma está en guerra! Las batallas continúan, la muerte me parece no tan lejana; el trono se encuentra vacío, la innoble cabeza de aquellos pretendientes del poder de mi alma, serán lanzadas al fuego eterno, de donde, décadas atrás nacieron.

Lo bueno parece malo, lo muerto quiere vida, los aliados se muestran perversos y los enemigos parecen hermanos, la masacre en mi alma no dejará piedra sobre piedra, lo santo y lo profano, lo puro y lo perverso, nada quedará, ni miedos ni esperanzas, ni ira ni prudencia; en gloriosa batalla moriré, y me verdugo aliándose con el fuego, con el agua, con la tierra y con el aire, dejarán fecunda mi alma.

lunes, 12 de noviembre de 2007

EluCuBrAcIoNeS PrOsPeCtIvAs...

En verdad las cosas no salen como siempre uno espera, ¿la realidad es una y no depende del observador? Hay universalismos, verdades absolutas, o verdades en proceso de universalización; si bien la conciencia individual se cree única, y en tanto esa conciencia nombre, sentencie y señale crea su propio universo, donde ella es soberana y súbdita, condena y es condenada, pero no es más que una pequeña parte de la gran conciencia, del gran espíritu de la humanidad.

Yo soy mi universo y yo soy del universo, unido a mi y a lo eterno, individuo y comunidad; mi conciencia y la conciencia universal, soy yo en tanto soy en todos, son todos en tanto son en mi. Pienso y re-pienso mundos, creo y destruyo vida, alzo y hundo civilizaciones, pero nada comparado con la conciencia, con el espíritu universal que me hace ser, que me permite estar, que me construye y destruye; soy el sueño de un dios, la creación y futura destrucción de una idea. Soy la Idea.

Una idea objetiva, independiente de las otras ideas, independiente de mi mismo y de los demás, diáfanos sueños todos!! Soy parte del todo, de lo eterno, de Dios, Él que es la primera idea, la idea inamovible, impensable, inmensurable, que no acaba, que no empieza, la idea perfecta, redonda, originaria... nunca pensada, nunca creada, simplemente idea, independiente de cualquier otra, sobre cualquier otra; Dios es lo eterno, lo universal, su conciencia es la conciencia, su espiritu es el espiritu de la humanidad, de todo lo natural, de todo lo creado; con Él soy completo, pues soy parte de Él. Soy lo Eterno.

La verdad es una, las visiones muchas y variadas, agradables y desagradables; Dios es uno, las religiones muchas; Dios es verdad, idea, la idea cierta, perfecta y completa; no le falta nada pues todo lo tiene, nos contiene a todos, a todas las ideas, futuras y presentes, pues todo deviene de esa primara y eterna Idea, Dios. Abarca lo único y lo universal, lo mesurable y lo inmensurable, lo grande y lo pequeño, el pasado y el futuro. Soy uno y soy muchos.

¿La mentira es al igual una idea? Pero no es contenida en la verdad, falacia que escapa a la verdad, ausencia de Dios en ellas pero entendidas por Dios, ideas pervertidas, desviadas, conocidas por la verdad pero fuera de ella; falsedad creación humana, la mentira es mortal, la verdad eterna, la mentira es parcial, la verdad es universal. Soy mentira mortal.

La mortalidad de la mentira es cuestión humana, es parcialidad, es visión no realidad, no es verdad!! En verdad las cosas no son como se piensan, quizá el conocimiento, la vida en la idea, en la verdad, en Dios, sea un imposible de la humanidad, una mentira mortal. Soy imposibilidad humana.

jueves, 25 de octubre de 2007

Bien Fue Lo Mejor Que Hice...

Porque es verdad que dudo de la felicidad, que increpo a los que se llaman felices y les aborrezco como el hambriento aborrece a los que comen. Obesos en los cuales veo la cúspide de mi fatalidad.

Porque huyo de aquellos emparejados en feliz unión, a razón de no escupir tan bella ilusión.

Porque cuestiono a los amorosos con multitud de preguntas, con un ejercito invencible de dudas y conspiraciones.

Porque me escondo de los que aman, no quiero ensuciar tan excelso sentimiento con la posibilidad de una piedad.

Porque en algún momento frente a las olas de un mar que me conoce desde que nací, donde entregándole lo que me sobraba, lo que me pesaba en el alma, decidí no volverme a entregar, no dejarme tener, no en esos momentos de constante dolor incierto.

Porque en esos momentos y quizá en estos, siento la constante desesperanza en mi alma. Siento que no estoy completo. Me siento sólo y despedazado.

Porque en esa medianía del año, no había nada; yo y sólo yo, enfrentando de nuevo una vida que se presenta sin la más mínima cordialidad. Mi pesadez continuaba, mis pies se hundían en la arena y, deshacerme de lo que sobraba y cansaba, no aligeraba mi alma ya enterrada en la tristeza.

Porque en aquellos días medianos, encontrabase mi alma derrotada, derrotada ante pequeñas batallas acontecidas en una frugal guerra contra la condición humana, mi condición.

Porque el cáncer creció en mi corazón, y mi rencor se extendió hacia aquellos que siquiera se atrevieron a lanzarme una mirada.

Porque en aquel día mediano de lamentable medianía, el Sol en todo lo alto me mostraba a un mundo que no quería tenerme, a un mundo que me expulsaba de su espíritu y que me condenaba a la oscuridad de la nada.

Porque ante ese Sol que me consumía y ante ese mar que me permitía, llore mi soledad.

Porque terribles momentos sucedían en mis adentros, en verdad, la razón de mi alma menguaba ante la sin-razón de mi ira.

Porque me desmoronaba queriendo solucionar el aterrador estado de mi alma, deshacíame y hacíame, todo sin poder salvarme.

Porque desahuciado me entregue a la esperanza de poder ofrecerle al mar lo que me sobraba, esperanzado susurré mi lamento y callado lloré mi tormento, nada pasaba, me hundí en mi propio mar.

Porque antes de esos días aguerridos frente al mar, mis batallas fueron contra enanos crecidos por una fútil necesidad de complitud, derrotado, marché al mar y quise ahogar sus nombres y ahogarme con ellos.

Porque me avergoncé de mi ser, de una trasnochada nobleza que nada vale y de nada sirve, de una incrédula veracidad que poco importa, de una bondad que nada tiene, de mi alma que a nadie tiene.