martes, 5 de enero de 2010

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“Quisiera la noche sin pensar, hundirme en las profundidades de la completa e intolerable nada. Quisiera ser una sombra en la noche, un rayo de luz en el día… Quisiera ser nada en el Todo”

Así habló el sabio y durmió.

“Mío es el poder de cambiar al mundo, porque grande es mi obra y grande mi razón. Seré la luz en la oscuridad, el agua en el desierto”

Así pensó el necio y levantóse de la cama

lunes, 28 de diciembre de 2009

Madre.

Madre permíteme soñar con la Gloria y pedir por los que en tu Gracia y en la de tu Hijo han encontrado su última morada. Por ellos que infaustos se han marchado y en su último suspiro la han querido. Por los muertos que se me olvidan, por los siempre olvidados. Por todos, que muertos seremos olvidados. Por nosotros los condenados.

Porque aquí la desgracia es eterna, la búsqueda, la espera, la falta. En zozobra mis hermanos viven, en la angustia mortal de nuestras vidas contenemos el dolor de nuestra raza. Señora, deja hablarles de la Gloria.

Donde jamás habrá búsqueda y espera, ni falta ni necesidad. Donde con el Padre seremos uno. Completos, al fin.

No buscaremos la paz porque esteremos en paz. Y no pediremos por felicidad porque seremos felices. No lamentaremos la soledad porque nunca estaremos solos, ni la falta de amor porque seremos con el Amor. No lloraremos de tristeza porque las sonrisas serán eternas. No tendremos hambre ni sed, porque Él será nuestro vino y nuestro pan.

Seremos con Dios y en su ciudad eterna estaremos por siempre. Nuestra oración será nuestras rizas, nuestro agradecimiento nuestra felicidad. Porque tan magnánimo Padre tenemos que en su Gloria nuestra felicidad será su propia Gloria.

Lo sabes Madre. Deja contarlo a los desdichados, a los hambrientos y desesperados. Para que sepan que serán alimentados, consolados.

martes, 22 de diciembre de 2009

Camino.

Camino de muerte.

Un camino solitario, ¿quién quisiera acompañarme? ¿quién podría? Una solitaria sombra camina allí, siempre lo ha hecho, esperando y esperando compañía.

Seré yo ese diáfano compañero, o seré yo aquella solitaria sombre… será mi madre antes qué yo o seré yo antes que todos. Lo eterno se vuelve poco cuando estás a las puertas de la eternidad. La vida se vuelve un suspiro cuando estás en los brazos de la muerte. El camino es solitario.

El piso que piso es de cabezas humanas, ciegas, sordas, mudas. Lo eterno ha de ser así, sin conciencia de su misma inmensidad, ciego, sordo y mudo. Sigo pisando y ninguna se queja. Sigo y espero aún que alguien me siga.

Es un camino muy solo, este camino donde la muerte es guía y destino es inmenso, es enorme y es tan corto.

Mis pies desaparecen, mi cabeza se pierde; no camino, me deslizo; no existo, me desvanezco.

lunes, 30 de noviembre de 2009

sombras

Cómo enormes sombras se extiende mi vida, nada nuevo sino el mismo yo, nada distinto sino siempre la misma cara, tranparente y profunda, la misma sonrisa lúgubre de la muerte en las mañanas.

Sombra soy en los oscuros días de los tiempos prestados.

Sombra soy de los hombres pensantes, sombra y nada soy de la conciencia humana.

Sombra triste de lo que era soy.

lunes, 19 de octubre de 2009

Sabor de muerte…

 

Miedo es lo que me invade ahora. Mi garganta se inflama, se llena de malos presagios y oraciones desencontradas. La muerte ha tocado a mi puerta, le he abierto. He jugado con ella desde mi infancia, ahora ella juega conmigo.

La Innegable pasea conmigo mis últimos años, mi cuerpo entero le hace reverencia y fiesta…

Así mis ojos más negros ahora reflejan la profundidad de mi futuro, la negrura de la vida que no existe, del tiempo sin tiempo. Mis cabellos airosos se niegan a caer bajo tierra sin antes orgullosos soltarse al viento. Mis manos rasgan la tierra y siembran y siembran para sembrar vida antes de sembrarse muerte.

Mis pies ligeros pisan la fría hierva para que extraña no se enfade de nuestra futura convivencia.

Entiérrome solo…

Déjome solo…

Muérome solo.